lunes, 6 de mayo de 2019

Una ruta para la manada

Aquí os dejo el croquis de la ruta y un dibujo hecho durante el camino. Espero que os guste y os sirva como inspiración o modelo a seguir para vuestras rutas:







El último dibujo, el titulado con "¿Cómo me he sentido?" es una actividad que podéis hacer con vuestros lobatos que consiste en llegar a un lugar tranquilo en la ruta, disponer a los lobatos cómodos y con los ojos cerrados y que escuchen y sientan todo lo que hay alrededor durante un minuto. Cuando finaliza el minuto deben dibujar cómo se han sentido, qué han oído, olido...

Mapa conceptual de elementos de una ruta

Como vemos, esta es una de las formas más sencillas de organizar las ideas de una ruta, ya que con un golpe de vista podemos observar todo lo necesario para llevar a cabo la misma.

Como núcleo tenemos la Ruta, ya que es el motivo principal por el que se hace dicho mapa conceptual. De él parten diversas ramas,
como son:
  • ITINERARIO
  • OBSERVACIÓN DEL MEDIO
  • DISFRUTE DEL MEDIO
  • CONTROL DEL MEDIO

¿POR QUÉ DEBEMOS HACER RUTAS?


Salir de ruta en todas las secciones es muy importante puesto que conseguimos completar
un paso más de nuestra persona. Aprendemos ser respetuosos y cuidar la naturaleza, el
entorno que nos rodea, siendo este uno de los compromisos de nuestro movimiento
educativo para la infancia.
Gracias a las rutas, todos los miembros del grupo, desde castores hasta scouters, nos
convertimos en agentes sociales valedores de nuestro ecosistema. Además, reitero que
nuestro medio ambiente se encuentra entre las primeras preocupaciones de cualquier scout.
Por ello, y teniendo en cuenta nuestro método educativo, el escultismo, el contacto directo y
continuado con la naturaleza hace posible todo lo anterior, educando mediante la acción,
haciendo a los educandos responsables del cuidado y la protección del medio ambiente.

Pero para analizar la importancia de las rutas, debe hacerse de una forma más concreta a la
anterior para poder aplicarla a la vida del grupo scout y concretamente a la sección en la que
trabajo: la manada.
Salidas, excursiones, campamentos y acampadas son las principales formas en las que
nuestros educandos mantienen el contacto directo con la naturaleza. Pero otra forma muy
enriquecedora son las rutas, en ellas los niños aprenden del entorno próximo que les rodea a
cuidarlo y respetarlo.
Podemos decir también que caminar hace que la mente se relaje y despeje de la rutina diaria
de todos los días, la cual puede llegar a ser muy estresante. Conseguimos además que los
niños abandonen la creciente vida sedentaria que adoptan cada vez más y más niños desde
edades cada vez más tempranas. Esto se debe a que después de clase está totalmente
normalizado jugar a la Play, estar con el móvil, el ordenador o delante de la TV,
olvidándonos de la parte más importante de la infancia: el juego, moverse, correr, jugar al
aire libre.
Por ello, sacarles de la rutina diaria pone a los educando en un estado de alerta al
encontrarse en un terreno nuevo, desconocido y “hostil”, de forma que cualquier cosa que se
les enseñe es totalmente absorbida, aprehendida.
Además, en una ruta podemos observar muchas cosas muy útiles a la hora de trabajar con
nuestros lobatos:
-Las relaciones interpersonales que mantienen los lobatos entre ellos.
-La capacidad de ayuda al “más débil”.
-El sentimiento de grupo, de Manada, pues “La manada siempre caza junta”.
-Su capacidad de orientación y reconocimiento de huellas, plantas y demás información
que puedan observar.
-El respeto y cuidado a la naturaleza.
También es muy importante observar las capacidades tanto físicas como psicológicas delos
educandos para realizar una actividad como una ruta, pues hay que adaptar el nivel de
dificultad en función del grupo que participe en la actividad.
Por último añadir que en las rutas los niños aprenden también a autosuperarse pues muchas
veces no se creen capaces de completar la ruta y al final se dan cuenta que podían de sobra.
Por tanto empiezan a ser conscientes de sus capacidades, de sus límites, y a gestionarse
mentalmente para no rendirse.